Volver al cuerpo (y dejar de sobrevivir)
- Victor Escriña Moyano
- hace 20 minutos
- 2 Min. de lectura

Hace tiempo que no escribíamos por aquí.
No porque no tuviéramos nada que decir, sino porque a veces la vida va tan rápido que ni siquiera te da margen para parar… y respirar. Y justo de eso va este post: de parar, de volver al cuerpo y de dejar de vivir en modo supervivencia.
Vivimos tensos. y no es una opinión, es un hecho. Hombros arriba, mandíbula apretada,
respiración corta. Todo el día pensando en lo siguiente que toca hacer. Y el cuerpo, mientras tanto, aguantando como puede.
Spoiler: el cuerpo siempre pasa factura. Antes o después.
En Pilates no buscamos heroicidades. No va de sufrir, ni de “dar más”, ni de salir reventad
. Va de algo mucho más difícil hoy en día: escuchar.
Escuchar cómo te mueves
Escuchar cómo respiras, dónde estás rígido y dónde no llegas.
Y desde ahí, construir.
Cuando trabajas con aparatos —reformer, torre, cadillac,...— el cuerpo no puede engañar.
O conectas o no conectas.
O estás presente o el ejercicio no sale.
Y eso, sin darte cuenta, se traslada a tu día a día. Empiezas a moverte mejor, a respirar mejor… y curiosamente, a vivir un poco mejor.

En VEMPILATES creemos en eso: en el trabajo bien hecho, sin prisas, sin ruido, sin postureo.
Menos es más.
Calidad antes que cantidad.
Y constancia antes que motivación.
Si llevas tiempo sintiéndote cansada/o , rígida/o, desconectada/o o simplemente con la sensación de ir “tirando”, igual no necesitas hacer más cosas. Igual necesitas hacerlas mejor.
Respirar. Moverte con sentido. Volver a tu centro.
El resto, créeme, acaba colocándose solo.
Si te apetece, aquí estamos.
Sin milagros. Pero con método. 💛
Victor Escriña
_edited_edited_p.png)



Comentarios